¿Por qué la mayor cantidad de dinero no es la causa de la hiperinflación en Venezuela?

Es preocupante cómo los economistas monetaristas y neoliberales, valga la redundancia, caen en un cúmulo de contradicciones al querer imponer dogmáticamente su teoría cuantitativa del dinero para explicar la realidad. Su principal postulado es que el aumento de los precios o inflación siempre es consecuencia del aumento de la cantidad de dinero “sin respaldo” en la economía. No olvidemos que la corriente monetarista es el sustento teórico del neoliberalismo, y de paso, el velo del arma más criminal del imperialismo: el ataque a las monedas.

El problema no es que ellos se contradigan en sus propios principios, tampoco que sean incapaces de demostrarlos teórica y empíricamente, lo verdaderamente preocupante son los efectos de las políticas económicas que se desprenden de su diagnóstico errado y que consisten principalmente en la disminución de la cantidad de dinero lo cual va de la mano con la congelación de los salarios, la reducción del gasto público y del tamaño del Estado. Políticas todas cuyos efectos terminan siendo devastadores sobre el pueblo trabajador tal como lo ha demostrado el neoliberalismo en medio siglo de historia.

Claro que, lo más preocupante es escuchar a “revolucionarios socialistas” defendiendo, dogmáticamente, los postulados y recomendaciones monetaristas. En otras palabras, escuchar decir a un “revolucionario” que no se puede aumentar el salario porque no hay dinero y que, aumentar la cantidad de dinero “sin respaldo” generará mayor inflación, sinceramente, no tiene precio, tampoco tiene explicación.

En todo caso, dicen los monetaristas que los precios en Venezuela han aumentado porque el Estado ha emitido dinero “inorgánico” o “sin respaldo” para, de manera populista, gastar más de lo que tiene. Según su teoría, ese dinero llega a los hogares venezolanos y al gobierno, quienes, al tener más dinero aumentarán la demanda de bienes y servicios, pero al encontrarse con una oferta limitada que no puede dar respuesta a dicha demanda, derivará en una escasez presionando los precios al alza. En estas situaciones, según los propios monetaristas, el efecto final en la economía será, por una parte, un aumento de los precios (inflación) y por la otra, un aumento de los niveles de producción de la economía reflejado en un incremento del PIB. Acto seguido, la solución que dan es recortar la cantidad de dinero por la vía de la reducción del Estado y la congelación de los salarios y las pensiones.

Incurren en, por lo menos, 5 contradicciones al contrastar lo que afirman en el párrafo anterior con lo que efectivamente ocurre en la realidad venezolana.

Veamos una a una sus contradicciones basándonos en su propia teoría.

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